Si hace tiempo que leen este blog sabrán que soy mas puto que Guido Süller, Tomasito, Mich Amed y Ricardo Fort (bue no se si para tanto) por primera vez en mi vida un par de gomas femeninas me dejaron sin aliento.
Resulta que el sábado pasado estaba al divino botón y revisando el closet donde guardo alguna de mis múltiples personalidades vi que una de ellas me pedía que la saque urgentemente a respirar. Así fue como me instale en el rol de amo de casa desesperado que limpia, plancha, cocina y baldea la vereda a sabiendas que al día siguiente se viene un tremendo temporal que llenara de barro y hojas toda la maldita vereda, dándole pie a que mi personalidad psicópata depresivo reemplace a la muqui (como me llamo yo mismo cariñosamente)
Misteriosamente, mientras acarreaba baldes, escobas y secadores de piso, un Fiat Spacio bastante choto con 3 mujeres frena en el cordón de la vereda. Cualquier macho cabrio se habría echo el winner y se les acercaría diciéndole alguna frase bien de chongo colectivero tipo (inserte aquí una frase, hace 2 horas que termine este relato y no se me ocurrió ninguna) pero como mi intención por ahora es seguir siendo puto full time, no les di mucha bolilla y seguí en la mía sin darle mucha atención al trío de conchas que tenían clavada su mirada en mi, lo cual no me agradaba para nada, ya que si por lo menos el auto fuera un Mercedes Benz o un Alfa Romeo quien te dice que hubiera sacrificado…
De golpe, siento que desde adentro del coche me llaman y una de las conchas me pregunta si sabia donde quedaba una calle y como a pesar de todo soy un buen ciudadano que esta dispuesto a ayudar a quien lo necesite, me le acerco con mi mejor cara de póker y le digo ¨Llegas a la esquina y doblas a la ……¨ Ahí fue cuando reaccione y me di cuenta que esas 3 conchas eran ex compañeras del colegio secundario, a las cuales hacia fácil 10 años no veía y con las que, previa charla para pasarnos nuestros respectivos números de celular, quedamos en encontrarnos mas tarde para charlar y hablar de bueyes perdidos.
Y así fue como media hora después estábamos los 3 sentados en una plaza viendo como un grupo de niños corrían y subían a los juegos(entre ellos los hijos de mis ex compañeras, lo cual me hizo deprimir al ver como paso el tiempo) cuando me percate que de la remera de una de ellas 2 enormes tetas del tamaño de las gomas de un camión Scania sobresalían en lo que alguna vez fue lo mas parecido a la llanura pampeana que vi en mi vida.
Estaban ahí, paraditas y duritas tratando de salir por el escote como para que las vea mas detalladamente. Emanaban cierto poder que lograron mantener mi mirada fija en ellas durante un tiempo, en el cual reconsidere dejar atrás mi pasado en el túnel de Amerika, borrar del disco duro de mi memoria toda mi historia y retomar el camino de la heterosexualidad, siendo un hombre derecho cumpliendo las normas que impone la sociedad…
Obviamente esto duro un minuto y medio, ya que gracias a Dios (que obra de maneras insólitas) puso en mi camino a un chongo de unos 20 añitos, morochito, 1.80 mts y unos ojos azules que encandilaban, vestido con un short tipo Adidas que le marcaba un culito digno de ser expuesto en el Malba y un bulto parecido al tamaño de la teta izquierda de mi compañera para que volviera a mi sano juicio y salga gritando a los cuatro vientos que me gusta mas un buen pedazo de carne natural que dos pelotas de plástico implantadas.
Resulta que el sábado pasado estaba al divino botón y revisando el closet donde guardo alguna de mis múltiples personalidades vi que una de ellas me pedía que la saque urgentemente a respirar. Así fue como me instale en el rol de amo de casa desesperado que limpia, plancha, cocina y baldea la vereda a sabiendas que al día siguiente se viene un tremendo temporal que llenara de barro y hojas toda la maldita vereda, dándole pie a que mi personalidad psicópata depresivo reemplace a la muqui (como me llamo yo mismo cariñosamente)
Misteriosamente, mientras acarreaba baldes, escobas y secadores de piso, un Fiat Spacio bastante choto con 3 mujeres frena en el cordón de la vereda. Cualquier macho cabrio se habría echo el winner y se les acercaría diciéndole alguna frase bien de chongo colectivero tipo (inserte aquí una frase, hace 2 horas que termine este relato y no se me ocurrió ninguna) pero como mi intención por ahora es seguir siendo puto full time, no les di mucha bolilla y seguí en la mía sin darle mucha atención al trío de conchas que tenían clavada su mirada en mi, lo cual no me agradaba para nada, ya que si por lo menos el auto fuera un Mercedes Benz o un Alfa Romeo quien te dice que hubiera sacrificado…
De golpe, siento que desde adentro del coche me llaman y una de las conchas me pregunta si sabia donde quedaba una calle y como a pesar de todo soy un buen ciudadano que esta dispuesto a ayudar a quien lo necesite, me le acerco con mi mejor cara de póker y le digo ¨Llegas a la esquina y doblas a la ……¨ Ahí fue cuando reaccione y me di cuenta que esas 3 conchas eran ex compañeras del colegio secundario, a las cuales hacia fácil 10 años no veía y con las que, previa charla para pasarnos nuestros respectivos números de celular, quedamos en encontrarnos mas tarde para charlar y hablar de bueyes perdidos.
Y así fue como media hora después estábamos los 3 sentados en una plaza viendo como un grupo de niños corrían y subían a los juegos(entre ellos los hijos de mis ex compañeras, lo cual me hizo deprimir al ver como paso el tiempo) cuando me percate que de la remera de una de ellas 2 enormes tetas del tamaño de las gomas de un camión Scania sobresalían en lo que alguna vez fue lo mas parecido a la llanura pampeana que vi en mi vida.
Estaban ahí, paraditas y duritas tratando de salir por el escote como para que las vea mas detalladamente. Emanaban cierto poder que lograron mantener mi mirada fija en ellas durante un tiempo, en el cual reconsidere dejar atrás mi pasado en el túnel de Amerika, borrar del disco duro de mi memoria toda mi historia y retomar el camino de la heterosexualidad, siendo un hombre derecho cumpliendo las normas que impone la sociedad…
Obviamente esto duro un minuto y medio, ya que gracias a Dios (que obra de maneras insólitas) puso en mi camino a un chongo de unos 20 añitos, morochito, 1.80 mts y unos ojos azules que encandilaban, vestido con un short tipo Adidas que le marcaba un culito digno de ser expuesto en el Malba y un bulto parecido al tamaño de la teta izquierda de mi compañera para que volviera a mi sano juicio y salga gritando a los cuatro vientos que me gusta mas un buen pedazo de carne natural que dos pelotas de plástico implantadas.
